24 de junio: San Juan y sus aguardientes.

AGUARDIENTE de nueces: Es necesario coger las nueces la víspera de San Juan, ya que entonces están en su punto. Se utilizan tres nueces sin quitarle la cáscara verde, en pedazos, por cada litro de aguardiente seco (corriente). Este lo hay en la Taberna de Manzanares, «El Descanso», porque se halla en todo lo alto de la Cuesta de la Alhacaba. Se bebe cuando está oscuro como el vino tinto. Este licor se aconseja a las mujeres que padecen trastornos menstruales y de ahí que, en el Albayzín, se dice que cuando las hembras toman este aguardiente, los hombres pueden descansar y estar más rato en las tabernas.

Aguardiente de moras: por su buen paladar se consume mucho en el Barrio. Las moras deben ser de zarzales apartados de los caminos, que son las que no cogen polvo, pues si se lavan pierden casi toda su enjundia. El aguardiente debe cubrir las moras. El licor se prepara en septiembre-octubre.

Aguardiente de hierbas: Se elabora en junio, cuando aparece la manzanilla, aunque se utilizan cuatro hierbas más, a partes iguales. Las plantas son, pues, manzanilla de la sierra, hierbabuena o hierba luisa (de los huertos y cármenes), mejorana (de por encima del Avellano o de por el cortijo de Las Monjas, en los altos de San Gabriel) y flor de malva, algo menos de la cantidad que pongamos de las otras hierbas. Estas se han de depositar en el aguardiente siguiendo el orden: primero la manzanilla y la mejorana, que sueltan pelusas; luego las otras hierbas, que harán de filtro. El aguardiente las cubrirá totalmente. Se usa como remedio para los dolores de barriga y las digestiones pesadas.

Otros aguardientes: de uva (de piel dura); de cereza (de corazón de cabrito); de pasas, pero sin despojarlas del rabo; de pepino, criándolo en la botella y cuidando que el cristal no haga de lupa y lo queme.

El día de San Juan, por la tarde, se celebraban reuniones en los huertos y cármenes para comer cerezas con pan de aceite.

A “El Mudejar” se le puede considerar el gran maestro del aguardiente, cogedor, fabricante, catador y bodeguero. ¡Cuantos días del año, en su mesa camilla, gustando y divagando de lo divino y humano!

Entrada extraida del libro “Ritual de la Cocina Albaycinera” de Mariano Cruz Romero, editada primeramente en diciembre de 1982 por Los papeles del CARRO DE SAN PEDRO (colección de monografías del Albayzín) por la editorial Azur, y en segunda edición corregida y aumentada en febrero de 2005 por Alquería de Morayma, S.L. y I.S.B.N: 84-609-4756-4 y depósito legal: Gr.506-2005   http://miradordemorayma.com/notas/