1 de febrero: San Cecilio-Tortilla del Sacromonte y Cañaduz

Tremedad«Es famosa, escribe Surroca, entre los asistentes a la comida del Sacro Monte (los concejales del Excmo. Ayuntamiento) la especial tortilla, cuyos componentes son huevos, sesos y criadillas» Afán de Ribera dice que sólo se hacia con huevos batidos y sesos. Bueno Pardo que con huevos, sesos, criadillas e hierbas aromáticas. Yo recuerdo que, allá por 1961, en la Abadía adornaban la tortilla con ramitas de mirto (arrayán). Fecha en la que un grupo de “amigos inquietos” nos quedamos con el colegio de la Abadía del Sacromonte para regentarlo, ¡Qué época! ¡Cuánta inquietud!

El MolloParalelamente a la famosísima romería de San Cecilio, la del Sacromonte, y hasta finales del siglo pasado, se celebraba una fiesta en la capillita del Santo, en el callejón de San Cecilio, junto a la Placeta de las Minas. Aquí, más acorde con el nivel social, el consumo principal, por parte de los romeros, era el de la cañaduz, para lo que se montaban puestos de venta en los alrededores de la Capilla. José Maria Caparrós (13) nos cuenta que «los chaveas del Albayzín son los más afanosos del chupeteo de la cañaduz». La caña endulzaba el paladar, entretenía el hambre y servía para mil juegos: el de las perras gordas, de cobre, que se lanzaban desde lejos para clavarlas en el tallo; el de hacer tablas, que consistía en tirar un trozo de caña al aire y partirlo en dos con una faca; el de la tángana, tan popular antes, etc. La caña dulce la traían los famosos arrieros del Barrio cuando regresaban de la «zafra» en Motril y volvían con sus burros gordos y lustrosos.

Entrada extraida del libro “Ritual de la Cocina Albaycinera” de Mariano Cruz Romero, editada primeramente en diciembre de 1982 por Los papeles del CARRO DE SAN PEDRO (colección de monografías del Albayzín) por la editorial Azur, y en segunda edición corregida y aumentada en febrero de 2005 por Alquería de Morayma, S.L. y I.S.B.N: 84-609-4756-4 y depósito legal: Gr.506-2005
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