Viñedo

Viña y sol de Rafael Guillén, premio nacional de literaturaSobre una altitud de 1.000 metros, entre dos sierras y con vistas a la cara sur de Sierra Nevada y la cara norte de la Contraviesa, se situan serenamente las dos hectáreas de uva tinta, dentro de la finca de la Alquería de Morayma. Algo más abajo, también en una zona privilegiada para el cultivo de la viña, está ubicada la uva blanca vigiriega, una variedad autóctona de la Alpujarra.

Entre la diversidad de tipos de uva tinta, la principal que nos encontramos es la tempranillo, un 51%, que aunque debe su nombre a su corto ciclo y su maduración más temprana, es sin embargo la variedad Merló (un 15% de la producción) la primera que nos madura. La Syrah es la otra variedad principal, con un 30%. El resto de variedades que nos encontramos es Cabernet Fran y Cabernet Sauvignon.

Según la época en la que visitemos las viñas de la Alquería podremos ver la planta en sus distintos ciclos. Sus momentos claves son la brotación, la floración, el envero (o cambio de color de la uva), y el inicio de la madurez.

Vendimia

Racimos a punto para vendimiarLos clientes pueden participar en el proceso de la vendimia. La fecha la marca la maduración de la uva. Este equilibrio entre el azúcar y acidez se suele alcanzar, en la mayoría de los racimos de la Alquería, en el mes de septiembre.
Las viñas se encuentran en la parte más elevada de la finca, sobre el cerro más alto. Estas se sitúan cerca y por encima de la bodega. Así, el mismo día que se recogen las uvas de las cepas, se prensan.

Por lo general es por la mañana cuando se aprovecha para cortar los racimos de los viñedos. Y por la tarde, después de comer todos los participantes juntos en una larga mesa, se realiza el despalillado de la uva.
Para transportar la uva se utilizan cajas fáciles de limpiar y bien ventiladas y así conseguir que no empiece la maceración fuera de lugar. En ellas, cada uno de los racimos seleccionados se van colocando cuidadosamente y así se evita la rotura de sus granos.